Adiós, abuela
Otros idiomas:
Adiós, abuela es un álbum ilustrado de Mieke van Hooft y Ronald Heuninck sobre Fiona, una niña cuya abuela ha muerto. Los animales del jardín le cuentan recuerdos de ella, y al final Fiona planta un jardín con su madre. Recomendado a partir de 3 años, 24 páginas.
De qué trata
La abuela de Fiona ha muerto y Fiona está muy triste. No hay rodeos ni metáforas: el cuento lo dice así, desde la primera página. Entonces aparecen el caracol, la mariposa, el abejorro, el ratón, la rana y la hormiga, y cada uno le cuenta algo que recuerda de la abuela. Al final Fiona hace un jardín con su madre, y en ese jardín vuelve a sentirla cerca. El libro no explica la muerte ni la resuelve: acompaña el rato de estar triste y enseña que los recuerdos también son una forma de seguir queriendo.
Por qué acompaña bien a esta edad
A los tres o cuatro años un niño entiende la muerte a trozos y vuelve a preguntar lo mismo muchas veces. Por eso funciona un cuento corto, con imágenes tranquilas, que se puede releer tantas noches como haga falta. Los animales que hablan con Fiona dan al niño una distancia desde la que mirar: no es él quien ha perdido a alguien, es ella. Y el jardín del final ofrece algo concreto que hacer, que a esta edad consuela más que cualquier explicación.
Quién lo escribe e ilustra
Mieke van Hooft (Heusden, Países Bajos, 1956) es escritora a tiempo completo y ha publicado más de cincuenta libros para niños. Las ilustraciones son de Ronald Heuninck, ilustrador y diseñador neerlandés con más de veinte años de oficio, que en su tiempo libre cuida su jardín y hace teatro de títeres para niños.
Preguntas frecuentes
¿A partir de qué edad es este cuento?
A partir de 3 años. El texto es breve y el vocabulario, sencillo. Está pensado para leerlo acompañado, porque es probable que surjan preguntas durante la lectura y conviene que haya un adulto cerca para responderlas.
¿Habla de la muerte de forma directa?
Sí. Dice que la abuela ha muerto, sin eufemismos ni imágenes que lo disfracen. Lo hace con un tono tranquilo y sin escenas dramáticas: no hay enfermedad, ni hospital, ni despedida. La historia empieza cuando la abuela ya no está.
¿Sirve si quien ha muerto no es la abuela?
Sí. Lo que el cuento muestra —la tristeza, los recuerdos compartidos, el gesto de plantar algo— no depende de quién sea la persona. Muchas familias lo usan tras la pérdida de un abuelo, de otro familiar o incluso de un animal de casa.
¿Está publicado en catalán?
Sí. La edición en catalán se titula Adéu, àvia y tiene las mismas ilustraciones, formato y número de páginas. Esta ficha corresponde a la edición en castellano.
